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viernes, 12 de octubre de 2018

¿El saber humano tiene límites?

Este post introduce algunas ideas relativas al conocimiento en sí, tanto desde un punto de vista filosófico (epistemología) como místico, simularemos una conversación entre un filósofo F y un místico M, que opinan sobre la cuestión "¿el saber humano tiene límites?".

Cuestión: ¿el saber humano tiene límites?

F: El optimismo basado en el avance de la humanidad, que adquiere conocimiento de forma acelerada, de hecho se dice que estamos en la era del conocimiento, ya superada las eras industriales y de la información, nos inclina a decir que no hay límites al conocimiento humano. Pero por otra parte si no hay límites implica que se puede llegar a la omnisciencia, a saberlo todo de todo, al conocimiento absoluto; ¿tiene sentido esto? Hegel decia que estamos en una evolución que está "desenvolviendo" como si dijéramos la Idea del Absoluto. En cambio el positivismo afirma que no podemos descifrar todos los misterios del Universo, que el único conocimiento alcanzable es el basado en lo observable, y que la Ciencia nos proporcionará bienestar y paz. 

M: Estoy con Hegel en el sentido de que "la Idea" es la que se está desplegando, y que la humanidad forma parte de esta Idea: somos una expresión particular del Absoluto. Entonces la pregunta de si el saber humano tiene límites puede reformularse así: ¿podemos nosotros, como seres parciales que somos, siendo sólo una parte insignificante del Absoluto, conocer el Todo del que formamos parte?

F: Sólo podemos conocer aquello de lo que podemos ser conscientes, y la conciencia como herramienta de conocimiento tiene limitaciones; en efecto, muchos de nuestros actos y estados emocionales tienen un origen inconsciente o semi-consciente. Y si existe un alma, está fuera del alcance de la conciencia, que es incapaz de percibirla; por eso la necesidad de la fe en todas la religiones. 

M: Pero la conciencia es entrenable a voluntad, es susceptible de ser ampliada y profundizada. Hay numerosos testimonios que lo afirman, de todas las épocas y lugares. Una conciencia entrenada es capaz de percibir estados que antes eran inconscientes, de estados interiores sutiles, quizá de ese núcleo de la interioridad que llamamos alma.

F: Incluso con una conciencia entrenada, la evidencia de que se sabe algo con certeza es escasa, sucede pocas veces; normalmente para llegar a esa evidencia necesitamos el método discursivo, que va formando puntos de vista sobre el objeto a conocer, razonando lógicamente, y que tiene serias limitaciones: divagamos frecuentemente entre la opinión claramente parcial, desinformada, sesgada, y la duda, tomando a menudo verdades parciales como absolutas, dejándonos influir por pasiones o intereses personales. 

M: En efecto las evidencias de certeza son escasas cuando la conciencia no está bien entrenada; cuando lo está, es capaz de captar sutilezas e intuiciones, y acceder a la denominada "visión directa" o insights en inglés, verdades no discursivas, o no enteramente discursivas. Además, una conciencia entrenada es capaz de detectar si en nuestro mirar para entender se interfieren preferencias personales o prejuicios distorsionadores. Se puede llegar a tener una mente y una visión clara, que combine el razonamiento lógico con la intuición, y no se deje llevar por prejuicios y apasionamientos. 

F: Quizá esa conciencia entrenada sea capaz de un conocimiento preciso del propio mundo interior, subjetivo, de la persona. Pero el saber respecto al mundo exterior ha de ser incluso más incompleto que el del mundo interior. Hay un número ilimitado de acontecimientos tanto pasados como futuros que quedan fuera de nuestro conocimiento; incluso hechos históricos de la humanidad de los que no se tiene registro estan olvidados, fuera de nuestro alcance. Por ello el conocimiento absoluto es un imposible para el ser humano.

M: Sí, nuestra mente insconsciente tiene una capacidad limitada de percepción y de retención en la memória, pero no ocurre así con nuestra mente inconsciente: absolutamente todo lo que nos ha sucedido, con todos los detalles sensoriales y emocionales incluidos, está en la memória inconsciente, nada se pierde. Es más, nuestra mente inconsciente está conectada con el inconsciente colectivo, y aún más allá con el inconsciente universal que registra todo lo sucedido, y por medio del cual se pueden recordar vidas pasadas mediante técnicas de regresión a vidas anteriores.  En realidad, no es que nuestra mente inconsciente se conecte con el inconsciente universal, es que ámbas mentes son una. Y la conciencia entrenada es capaz de acceder a sus contenidos.

F: Incluso así, suponiendo que tenemos acceso a toda la información memorizada de sucesos pasados, las leyes de la naturaleza parecen mostrar una complejidad creciente, cada descubrimiento presenta problemas más complicados de resolver, abriendo nuevas áreas de investigación, en un proceso acelerado que no parece tener fin. En el siglo XIX se creía que ya se sabía casi todo de la Física, hoy en dia sabemos que incluso cuando miramos el cielo estrellado, aparentemente simple, hay allí una complejidad que desafía las mentes más brillantes.

M: Claro, el conocimiento científico es positivista, esto es, basado en encontrar leyes fijas que a partir de causas conocidas expliquen de forma lógica los efectos observados, y es por tanto un conocimiento de tipo intelectual. Pero ya hemos comentado que ademásd el conocimiento derivado del intelecto lógico existe el derivado de la vivencia directa, el intuitivo, y ambos se complementan: numerosos descubrimientos científicos han tenido su origen en insights intuitivos, y también un conocimiento científico detallado, al ser observado mentalmente, puede dar lugar a visiones directas de la realidad. Así que si hablamos del conocimiento en general, no queda limitado al científico. Cabe preguntarse si el conocimiento posible es infinito o está limitado; en el primer caso nuestro aprendizaje nunca terminará, pues nunca se puede abarcar lo infinito, al menos con una conciencia finita, necesitaríamos una conciencia tambien infinita ... ¿la conciencia del Ser absoluto?

F: Sigo opinando que hay límites a nuestro saber, tanto del mundo externo como de nuestr mundo subjetivo, insconsciente. Tanto en extensión como en profundidad.

M: El saber universal, total, existe. Nosotros como seres limitados no podemos "poseer" el conocimiento absoluto, pero es que no es necesario "llenarnos" con algo ilimitado, sólo necesitamos entrenar nuestra conciencia para que acceda a ese saber universal, y lo hace no por métodos intelectuales, lógicos, sino por visión directa, intuitiva.








sábado, 1 de agosto de 2015

Límitaciones de la toma de decisiones racionales

En la toma de decisiones racionales, tanto personales como grupales, nos encontramos frecuentemente que puede ser imposible encontrar la solución óptima, incluso en situaciones simples. Para ver el origen de las dificultades, vemos primero que se entiende por "racional", y como se aplica el raciocinio al conocimiento y a las decisiones, para luego explorar las limitaciones de las decisiones racionales. 


Mente racional y conocimiento

Un razonamiento es un proceso mental que es consistente (esto es, libre de contradicciones) dirigido a un objetivo, que puede ser simplemente comprender algo, o bien puede ser decidir una acción, intentando que ésta sea la mejor de entre un conjunto de elecciones posibles. En pocas palabras, se busca descripción, control y predicción. La Ciencia y la Tecnologia son racionales, y es evidente lo que han logrado y siguen logrando en sus objetivos de entender y controlar nuestro entorno. En cambio la Ley y el Derecho no son estrictamente racionales, ya que la Ley es simplemente la expresión de la voluntad de los legisladores, y el Derecho es un fenómeno social, histórico, no es el resultado de ningún proceso racional, si no la expresión de unas costumbres y voluntades políticas (Ley, principios, derechos - Luis Prieto Sanchís). También la Sociología no es estrictamente racional, de hecho hay puntos de vista que defienden una Sociología subjetiva, no hay un objetivo sobre el cual aplicar un razonamiento, sino sujetos distintos, cada uno de los cuales ve las cosas desde su punto de vista particular, que puede ser racional o no.

Por tanto hay que discernir entre conocimiento racional (como el científico) y conocimiento no racional (como el conocimiento de las leyes de un país), aunque esta división no puede tomarse a rajatabla, pues el científico a veces usa la intuición para avanzar en una teoría, y el legislador aplica su mente racional al redactar una nueva ley. 

El racionalismo, formulado por Descartes en el siglo XVII, pero que ya existía desde Sócrates y Platón, enuncia que la fuente del auténtico conocimiento es la razón, el proceso de razonamiento. En el siglo XVIII aparecieron diversas corrientes de pensamiento abiertamente anti-racionalistas, por ejemplo Kierkegaard ("la verdad es subjetividad"), Nietzsche ("la vida es curso ciego, irracional y sin sentido”), etc. (ver por ejemplo el artículo Antiracionalismo y existencialismo). Posteriormente (finales del XIX) el racionalismo evolucionó hacia su moderna concepción, más científica: la razón debe de tener en cuenta los hechos observables para llegar a conclusiones, no es seguro el conocimiento que no ha pasado por el filtro de la verificación experimental. 

Las dos corrientes contrapuestas de racionalismo y anti-racionalismo continúan a lo largo del siglo XX: el racionalismo  se ve reforzado por el desarrollo de la ciencia y de la técnica, pero el anti-racionalismo también se refuerza debido a la dificultad de encontrar un sentido a la vida y a los acontecimientos trágicos, como por ejemplo las dos guerras mundiales. Además, la ciencia del siglo XX, concretamente la Física, se da cuenta de la insuficiencia de la visión mecanicista tradicional, teniendo por fuerza que abrirse a la inmaterialidad de la geometría del espacio-tiempo y de la mecánica cuántica. Por todo ello desde los años 60 del siglo XX muchos abandonan el reduccionismo científico y se abren al reino insondable del espíritu (movimientos "New Age"). 

Decisiones racionales

Recordando la definición de racionalidad,  vemos que además de ser la base del conocimiento racional, también lo es del proceso mental dirigido a decidir una acción. 

En lo que sigue me centraré no en el debate entre racionalismo y anti-racionalismo como fuente de conocimiento, sino en las limitaciones de la toma de decisiones racionales, tanto personales como grupales, mostrando que puede ser imposible encontrar esa solución óptima, incluso en situaciones simples. 

En la teoría de las decisiones se estudian los distintos tipos de decisiones, así como las formas de seleccionar la "mejor" decisión que pueda ser tomada de entre un conjunto de alternativas. Obviamente este es un asunto de la máxima importancia pues tenemos que tomar decisiones continuamente, así que saber cual es la mejor opción es realmente importante. Y esto es cierto tanto a nivel individual, como familiar, laboral, y social. En efecto, la corriente ideológica predominante en Economía es la de la decisión racional, en la cual se supone que el sujeto es totalmente egoísta y tiene como objetivo el maximizar su utilidad-beneficio y el reducir los costos o riesgos, y su decisión racional persigue ese objetivo. Esa ideología, llevada al extremo, ha provocado la primera gran crisis financiera del siglo XXI, ya que cada sujeto económico procura maximizar su beneficio sin importarle el posible daño colateral causado a otros sujetos.  Se postula que el individuo, en cualquier decisión, se preocupará por defender sus propios intereses, o los de su grupo, que no es más que una parte de sus intereses. Incluso hay autores que defienden que esta es la mejor postura posible.

En general, a poco que el lector se informe sobre teoría de decisiones, llegará a la conclusión de que sólo es aplicable a un reducido número de problemas, aquellos en los que pueda definirse exactamente que se entiende por la "mejor" decisión, y además que el decisor conozca toda la información relevante, etc.

Hay dos situaciones en las que la decisión es compleja: 1) cuando el objetivo óptimo no está bien definido, esto es, cuando no tenemos muy claras nuestras prioridades, y 2) cuando el proceso de elección racional no está bien definido, o es demasiado complejo. Estas situaciones son frecuentes cuando las decisiones afectan a un grupo heterogéneo de individuos.

Indecibilidad e inconmensurabilidad

La indecibilidad se define como la propiedad de un problema de decisión que no tiene un proceso racional (o no sabemos encontrarlo) que nos lleve a la decisión óptima. La inconmensurabilidad se refiere a la imposibilidad de decidir cuál de dos teorías es la correcta. la más correcta, o la mejor. Veamos un ejemplo muy simple de indecibilidad en la vida diaria.

Es fácil ver que incluso en las decisiones simples puede ser complejo, e incluso imposible, definir que se entiende por decisión óptima: una familia de 4 miembros A, B, C, D quiere decidir democraticamente, esto es,  todos los miembros de la familia tienen una opinión del mismo valor, su destino de vacaciones de entre tres posibles: playa, montaña, o turismo en una ciudad extranjera. Deciden votar cada uno ordenando de más a menos cada destino según sus preferencias. Los resultados de la votación han sido:


1-Playa 2-Montaña 3-Ciudad
A 1 2 3
B 1 3 2
C 3 1 2
D 3 2 1

Por ejemplo, el miembro A ha elegido en primer lugar playa, en segundo montaña y en último lugar de preferencia una ciudad en el extranjero. Planteamos la pregunta: ¿cuál es el mejor destino para esta familia? Para responder, necesitamos definir que se entiende por "mejor destino para la familia".  Si intentamos aplicar el principio simple de que elija la mayoría simple, que sostiene que si al menos la mitad más uno de los votantes han decidido un cierto destino, ese es el mejor, vemos que no es aplicable, pues hay diversos empates en número de votos:


1-Playa 2-Montaña 3-Ciudad
1ª opción 2 1 1
2ª opción 0 2 2
3ª opción 2 1 1

4 4 4

Otro método de elección es tomar al más votado como primera opción; en ese caso seria el destino playa el elegido, pero fijémonos que el 50% de los miembros han votado playa en última opción, como el menos deseable de los destinos, así que realmente este método "castiga" a la mitad de la familia a ir de vacaciones donde menos le apetece, ya no parece tan buena opción. 

En teoría de las votaciones se estudian diversos métodos de elección de candidatos; entre ellos, probemos el método de Condorcet, especialmente útil para el caso que nos ocupa de votaciones por orden de preferencia. Se forman las matrices de preferencias de cada miembro de la familia, y se suman todas las matrices; por ejemplo, para el miembro A la matriz es

A no preferidos
Preferidos 1-Playa 2-Montaña 3-Ciudad
1-Playa
1 1
2-Montaña 0
1
3-Ciudad 0 0

La tabla se interpreta así: el miembro A prefiere la  playa a los otros destinos (fila 1), y prefiere la montaña a la ciudad (fila 2). En la diagonal no hay datos pues no tiene sentido preferir un destino respecto de sí mismo. Sumando las cuatro matrices obtenemos:


Totales no preferidos
Preferidos 1-Playa 2-Montaña 3-Ciudad
1-Playa
2 2
2-Montaña 2
2
3-Ciudad 2 2

Vemos que hay empate entre todos los destinos, por lo que este método no decide nada. Podríamos seguir aplicando métodos de decisión, pero no es necesario, ya que la idea era simplemente mostrar lo complicado que puede ser tomar un decisión de entre varias posibles incluso en casos tan simples como el presentado. De hecho, es mucho peor: no es que sea complicado encontrar la "mejor" solución, es que es imposible. Por ello, hablamos de indecibilidad en el sentido de imposibilidad de encontrar racionalmente la mejor opción. No obstante, las decisiones han de ser tomadas, caso contrario, ¡la familia se quedará sin vacaciones!


Creencias, Ideologías y Políticas

Siendo la toma de decisiones simples, nada simple, imaginemos que pasa con las decisiones complejas; las sociedades modernas se hacen más y más complejas a medida que se desarrollan: tenemos miles de normas, directivas, leyes, etc. y su número va creciendo; al redactar cualquiera de ellas se están tomando decisiones que afectaran a grupos de personas que quedaran sujetas a las normas. ¿Cómo se toman estas decisiones? ¿Con que criterios? Dada la imposibilidad de decidir de forma óptima, las ideologías y creencias se revelan como necesarias para poder decidir.

Una ideología viene a ser una especie de profiláctico contra la incertidumbre para un grupo social; las ideas preconcebidas y pre-aceptadas como ciertas de la ideología escogida por el grupo ayudan en buena parte a tomar las decisiones necesarias de ámbito social. Estas ideologías inspiran políticas, que aplican los representantes en la tarea de gobierno. Del mismo modo, las creencias personales tienen el mismo papel pero en el ámbito personal y familiar. Evidentemente, ninguna ideología, política o creencia es "la más correcta", debido a la indecibilidad intrínseca que hemos explicado, así que cualquier decisión tomada, por muy elaborada que sea, será siempre sólo parcialmente correcta. Desde este punto de vista es interesante observar el hecho de que, habitualmente, se olvida esta limitación intrínseca, y se defienden ideologías y creencias como si fueran las únicas correctas, produciendo enfrentamientos entre grupos e individuos que pueden ser desde dialécticos hasta extremadamente violentos (!). El diagrama siguiente intenta resumir estas ideas:
Relaciones entre individuos, grupos, sistemas de creencias e ideologías, y toma de decisiones

Toma de decisiones altruista

El egoísmo es una conducta natural heredada del instinto de supervivencia que vela por nuestro bienestar y seguridad. Ya hemos mencionado que el denominado egoísmo racional  se ha usado y sigue usando como base de la teoría económica y en la teoría política, así como en la toma de decisiones en general.

Sin embargo, vamos a hacer un experimento; retomemos el ejemplo de la familia que no sabe donde ir de vacaciones, pero esta vez los miembros no votaran egoístamente, sino pensando en la satisfacción de los demás miembros, según las siguientes reglas:

  1. cada votante intentará que nadie se vea obligado a ir de vacaciones a un destino votado en último lugar, o si no es posible, al menos que afecte al menor número posible de familiares, ignorando sus propias preferencias, pensando que lo mejor para sus familiares es también lo mejor para él, 
  2. en caso de que la regla anterior produjera empates entre destinos, entonces votará según su propio gusto.  

Se supone que cada miembro conoce las preferencias de los demás, por algo son familia. Aplicando estas reglas los votos quedan modificados de la siguiente forma (compruebe el lector que realmente se han seguido las reglas):



1-Playa 2-Montaña 3-Ciudad
A 3 2 1
B 3 2 1
C 3 1 2
D 3 2 1

Si aplicamos el principio de mayoría simple ahora tenemos un ganador claro:


mayoría simple:



1-Playa 2-Montaña 3-Ciudad
1ª opción 0 1 3
2ª opción 0 3 1
3ª opción 4 0 0

4 4 4

Si aplicamos Condorcet, obtenemos el mismo resultado:

Totales no preferidos
Preferidos 1-Playa 2-Montaña 3-Ciudad
1-Playa
0 0
2-Montaña 4
1
3-Ciudad 4 3

Por tanto vemos que en este simple ejemplo el poner a los demás por delante de uno mismo ha clarificado la decisión, así que parece que en este ejemplo es más racional proceder de forma altruista. ¿Sucederá esto en todos los casos? Creo que es difícil, o muy difícil, demostrarlo rigurosamente, queda como un problema abierto.





Programas, mente y libre albedrío

La mente humana es un programa, o sea, sigue una colección de instrucciones aprendidas. Es algo que ya intuia hace muchos años, pero hoy mie...