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jueves, 13 de octubre de 2011

La ciencia va escasa de lógica


Modelos científicos basados en datos
La ciencia relaciona las observaciones de la realidad con modelos interpretativos, los cuales se van adaptando conforme los datos no quedan suficientemente explicados por el modelo. Un ejemplo paradigmático lo encontramos en la mecánica celeste. Antiguamente se creia que la Tierra estaba en el centro del Universo, y los astros giraban alrededor de ella, y ésta creencia realmente se ajustaba a las observaciones de la época. Posteriormente Ptolomeo refinó el sistema para que encajara con las nuevas observaciones, más precisas, de los movimientos de los astros. Conforme se recogian más observaciones el modelo fallaba en explicarlas, hasta que Copérnico postuló que los planetas giraban alrededor del Sol; pero incluso esta teoria no podia explicar los detalles de los movimientos, hizo falta un Newton primero, con la teoria de la gravitación universal, y un Einstein después, con la relatividad general, para explicar con total precisión la mecánica celeste.

Modelos científicos basados en principios sutiles
Así pues, puede parecer que históricamente nos vamos acercando a la verdad científica guiados exclusivamente por los datos. Pero realmente no es así: la consisténcia interna de los modelos, la simplicidad y la elegáncia de formulación, e incluso la intuición también participan en la creación de modelos. De hecho la teoria de la relatividad general se concebió claramente a partir de estos principios; posteriormente pudo verificarse al explicar con alto grado de precisión las pequeñas desviaciones de la órbita del planeta Mercurio (denominada la precesión del perihelio), imposibles de justificar con la teoria Newtoniana. Hay muchos otros ejemplos de teorias predominantemente fundadas en principios más sutiles que los datos proporcionados por las observaciones.


Ciencia Platónica y ciencia positivista
Vemos pues que el método científico proporciona y transmite datos de observaciones, los hace corresponder con modelos que interpretan la realidad, los cuales se forman con ayuda de ciertos principios “inspiradores” que no dependen de los datos. Esquemáticamente:

Como los principios són independientes de los datos, de hecho són independientes de la realidad observable, así que les podemos adjudicar propiedades metafísicas, por decirlo así, en el sentido de los mundos de Platón, que formuló una división entre el mundo sensible y mundo inteligible. En el esquema platónico hay tres mundos relacionados:


Comparando con el esquema anterior podemos identificar los datos con el mundo material, los modelos con la mente y los principios inspiradores con el mundo de las ideas platónico.
Siguiendo este argumento, hay científicos que se declaran platónicos; lo más curioso es que abundan más en las matemáticas, que siendo la ciencia exacta por definición, puede parecer al no experto que deberia ser la ciencia menos propensa a prestarse a devaneos metafísicos. En el otro extremo, el positivismo defiende que la ciencia sólo debe basarse en datos, y suelen ser sus convencidos defensores los biólogos.

Los modelos han de ser lógicos para ser útiles
Parece muy evidente la exigencia de que los modelos científicos deban seguir las leyes de la lógica, ésto es, que puedan servir para enunciar proposiciones que han de poder ser ciertas o falsas, y que puedan combinarse, contradecirse o implicarse entre ellas. Por ejemplo, la proposición “un objeto dejado caer desde una altura de 100 metros llegará a la superfície terrestre en aproximadamente 4,5 segundos” ha de poderse verificar (lo haríamos con la teoria de la gravitación de Newton o de Einstein, dependiendo de la precisión requerida) y resultará ser o cierta o falsa. Posteriormente podríamos comprobarlo realizando el experimento, pero ésto no es necesario para establecer la coherencia lógica de una teoria. Por tanto el que un modelo sea tratable con la lógica es uno de los principios inspiradores que hemos mencionado, independientemente de los datos.

Lógica, sí , pero ¿cual lógica?
Desde Aristóteles hasta prácticamente la actualidad la ciencia se ha apoyado en la denominada lógica bivalente, en la cual una proposición sólo puede ser verdadera o falsa. Pero modernamente se han formulado otros paradigmas lógicos que se han revelado útiles en distintos campos del conocimiento. Citaremos la lógica trivalente, con tres posibles clasificaciones en la que una proposición puede ser verdadera, falsa o indefinida, la lógica polivalente, con "n" posibles clasificaciones, o la lógica difusa, con sólo dos valores pero dependientes entre sí. Ésta última lógica se aplica con éxito en inteligencia artificial, y la encontramos en dispositivos tan mundanos como son los sistemas de foco automático en cámaras fotográficas o en electrodomésticos.

Las matemáticas no se pueden reducir a lógica
Hablando en términos generales, la ciencia está enlazada con la lógica a través de las matemáticas, y éstas estan fuertemente orientadas a la lógica bivalente. En particular, la metodologia de demostración de teoremas denominada “de reducción al absurdo”, profusamente utilizada, se basa en la bivalencia. Ahora bien, a principios del siglo XX algunos de los más brillantes matemáticos (Russel, Whitehead, Cantor, …) intentaron ajustar a la lógica bivalente todos los fundamentos de las matemáticas, ¡y el resultado fue el fracaso! Una amena descripción la proporciona el cómic Logicomix del cual hay una reseña en este blog. Y todo parece indicar que no será posible conseguirlo nunca (ver por ejemplo los teoremas  de incompletitud de Gödel). Claro que hay ramas de la matemática que estan usando lógicas alternativas, como la matemática borrosa y sus aplicaciones a la economía, pero todo el aparato matemático clásico (álgebra, geometria, cálculo diferencial,...) es bivalente.

Estamos por tanto ante una situación un tanto paradójica:
  • Exigimos a la ciencia que tenga una fundamentación lógica como premisa
  • En general, introducimos la lógica en los modelos científicos usando matemáticas
  • Pero la mayor parte de las matemáticas no tiene un fundamento lógico bien definido, al menos con la lógica clásica bivalente

¿Quizá la solución sea incorporar en el futuro en toda la matemática las lógicas modernas?




domingo, 2 de octubre de 2011

Correlación matemática y la diferéncia entre ciencias exactas y no exactas

Trataremos de cómo el concepto matemático de correlación nos puede ayudar en la comprensión de las diferéncias entre ciencias exactas y no exactas (como lo son las ciencias sociales) y las ciéncias pseudo-exactas, como la economia, que tantos problemas nos está dando actualmente. Este artículo se presenta al Carnaval de Matemáticas edición 2.7, que está alojado en el bloc La Aventura de la Ciéncia.



Correlación
La aparición de fenómenos diferentes que tienen alguna relación se denomina correlación. La Estadística proporciona medidas de lo ajustadas que son las correlaciones: los coeficientes de correlación. Para simplificar, tomemos uno sólo de los diversos coeficientes:  el lineal, es decir, aquel que cuando las variables A y B  son proporcionales, A = kB, entonces el coeficiente vale 1, mientras que tomará el valor cero en el caso de que no haya correlación en absoluto.

Ciencia y correlación
¿Podemos afirmar que la ciencia se ocupa básicamente de encontrar correlaciones entre fenómenos? Para responder,  veamos algunos ejemplos.

Formemos una lista con los enteros entre el 11 y el 30 y sus cuadrados:





A continuación en la primera fila eliminamos la cifra correspondiente a las decenas, y en la segunda fila eliminamos las centenas y las unidades:



¿Hay correlación entre las dos filas de números? No lo parece, pero el coeficiente de correlación resulta valer 0.34, un valor bajo pero no nulo,; ello es debido a que hay una cierta relación entre ellos debido a la forma de cálculo utilizada.

Como segundo ejemplo consideramos las correlaciones entre la ingestión en la dieta de vitamina A y su nivel detectado en la sangre, que se encontró que era de 0.02  en los sujetos fumadores y en cambio era de  0.44  en los no fumadores (THE RELATION OF DIET, CIGARETTE SMOKING, AND ALCOHOL CONSUMPTION TO PLASMA BETA-CAROTENE AND ALPHA-TOCOPHEROL LEVELS,     Am. J. Epidemiol. (1988) 127 (2): 283-296). Parece ser que el consumo de tabaco afecta seriamente a la metabolización de la vitamina A.

Como tercer ejemplo, tomamos las medidas de la intensidad de corriente contínua que circula por un circuito  conforme variamos la diferència de tensión, y encontramos una correlación de 0,999918. Aquí encontramos tanta correlación que sospechamos que debe haber una ley natural.

Ciéncias teoréticas y correlacionales
En algunas ciéncias los investigadores no se conforman con encontrar una correlación entre variables, quieren saber porqué estan relacionadas, quieren tener una teoria que pueda explicar y predecir los resultados, son ciéncias teoréticas (para distinguir de la teóricas uso este término significando que se dirige al conocimiento completo, para no confundir con teóricas, que significa que prescinde de las aplicaciones prácticas). Este es el caso de las ciencias exactas (matemáticas, física) y naturales exactas (la química), y se corresponde con el primer y tercer ejemplo.

En otras ciencias no se pretende llegar tan lejos, y el hecho de establecer una correlación se considera de gran utilidad; son ciencias correlacionales, como seria el caso de las ciéncias naturales no exactas (Biologia, Medicina) y las ciéncias sociales (Psicologia, Economia), y se corresponde con  nuestro segundo ejemplo, en el que tenemos una posible relación entre absorción de la vitamina A y tabaquismo.

Para ser más precisos hemos de admitir que ninguna ciéncia es totalmente teórética o correlacional: hay teorias y modelos en Economia, en Psicologia, etc. Podemos decir que una ciéncia es predominantemente teorética o correlacional.

Históricamente las ciencias empezaron siendo correlacionales y fueron conviertiéndose en teoréticas al buscar una mayor comprensión de los fenómenos. Así, los babilonios conocian el teorema de Pitágoras antes que él, pero sólo a nivel de correlación, sin poderlo demostrar.

¿Hay ciencias que sólo pueden ser correlacionales?
¿Podemos inferir que en un futuro la Economia, la Medicina y la Psicologia seran ciencias teoréticas, con modelos y fórmulas matemáticas exactas que permitan predecir cualquier fenómeno? Parece ciencia ficción, pero  no obstante la tendéncia es ésta. Ahora bien, ¿podria ser que un campo de estudio sea tan sumamente complejo que no seamos capaces nunca de extraer leyes exactas, y sólo podamos establecer correlaciones? 

Actualmente sabemos que incluso en la más exacta de las ciéncias, las Matemáticas, hay hechos que no pueden ser demostrados; esto se sabe desde el descubrimiento del famoso teorema de Gödel, el cual demuestra que hay afirmaciones aritméticas ciertas que nunca podran ser demostradas, al menos algorítmicamente.  Siendo esto así, ¿podemos esperar que ciéncias como la Economia lleguen a ser ciéncias exactas? No lo parece.

Correlación no es lo mismo que causalidad
Se presentan diversas dificultades cuando intentamos inferir una ley matemática a partir de una correlación. En general, que dos variables A y B esten correlacionadas no implica que haya una relación de causalidad, puede ser que sí, o que no. En nuestros ejemplos, tanto en el primero como en el segundo la correlación implica una causa, pero en el segundo quizá haya otras causas no estudiadas que influyen en la metabolización de la vitamina A, como por ejemplo hábitos distintos de los fumadores.

Así, en la teoria económica monetarista se ha señalado la correlación entre dinero circulante disponible en un país y tasa de inflación como indicador de causalidad: demasiado dinero en manos del consumidor elevará los precios; por tanto se impone como medida de lucha contra la inflación la moderación de los salarios. Pero no hay ninguna demostración de esta relación causal; de esta forma, las diferentes políticas económicas se diferencian entre sí por asumir como leyes distintas correlaciones que, realmente, no se han teorizado. En buena parte este hecho explica la mala fama que tienen actualmente los economistas.

Bibliografia: La naturaleza de la realidad física. Henry Margenau.

Programas, mente y libre albedrío

La mente humana es un programa, o sea, sigue una colección de instrucciones aprendidas. Es algo que ya intuia hace muchos años, pero hoy mie...