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lunes, 16 de julio de 2018

Realidad, física cuántica y misticismo

Ayer estuve revisando un librito que tengo desde hace años, se titula "El espíritu en el átomo: una discusión sobre los misterios de la física cuántica", editado en 1989, actualmente descatalogado, que contiene media docena de entrevistas a físicos de renombre sobre física cuántica, concretamente respecto a su extraña interpretación de la realidad. 

El misterio no es otro que la interpretación "oficial" del comportamiento del mundo sub-atómico, la denominada interpretación de Copenhague o de Bohr: ese mundo no es algo que existe con independencia de nosotros, sino que está de alguna manera conectado a nuestra propia percepción de él. Al no experto le puede parecer que es de poca importancia práctica cómo se comporte ese mundo sub-microscópico, pues estamos hablando de una escala de medidas inferiores a 10⁻¹⁵ metros, el diámetro medio de un núcleo atómico, que es fantásticamente pequeño: la proporción de tamaño entre el núcleo y un grano de arena fina (unos 10⁻⁵ m) es del mismo orden de magnitud que entre una pelota de fútbol y nuestro Sol. 

Fig.1: La proporción entre un núcleo atómico y la arena fina
es la misma que entre una pelota de fútbol y nuestro Sol

Aún estando tan lejos de la escala de nuestra percepción, ese mundo subatómico forma el sustrato de todo lo que existe, y lo condiciona. Es por eso que las aplicaciones prácticas de la física cuántica son incontables: láseres y óptica cuántica en general, dispositivos electrónicos, ordenadores cuánticos, diseño de nuevos materiales, química cuántica, etc. En este blog hemos escrito diversos artículos sobre mecánica cuántica, entre otros:

En este artículo nos centramos más en el aspecto filosófico y menos en el técnico, buscando una mayor comprensión de la realidad que nos presenta la Física. Es una tarea compleja, no en vano el gran Richard Feynman dijo en su momento, acerca de comprender ese extraño mundo:

"Si usted piensa que entiende a la mecánica cuántica... entonces usted no entiende la mecánica cuántica." R. Feynman
¿Vamos pues a contradecir a un gigante intelectual como Feynman? Bien, nos moveremos en un terreno entre la Filosofía del conocimiento (la epistemología) y el misticismo, áreas en las que Feynman no era experto según creo, así que no lo contradeciremos, pues nuestra mirada no será estrictamente científica, sino al estilo de este blog.

¿Qué es la "realidad" y qué es el conocimiento?

Ya intentamos dar una definición en el artículo La realidad velada
Definición 1: Realidad es todo lo que es, en contraposición a irrealidad, que es lo que no es; realidad es el Ser. La realidad velada.
Tenemos, por otro lado, nuestro conocimiento de la realidad, y el conocimiento en sí, en general; 
Definición 2: Conocer algo es tener una información sobre ese algo.
La información sobre una entidad, sobre algo, puede ser incompleta o parcial, completa o global, exacta o inexacta.  Por ejemplo, si conocemos con precisión las medidas de un objeto del cual desconocemos nada más, tenemos información parcial pero exacta.
También puede ser información simple, como una simple percepción de algo que no entendemos y de lo que no sabemos nada más a parte de su existencia, o información estructurada, compleja, que es cuando la relacionamos con otras informaciones, es información relacional.

Un ejemplo de información simple no relacionada es experimentar un estado emocional sin ser capaz de etiquetarlo, de poderle un nombre, notas conscientemente ese estado como muy real, pero no eres suficientemente consciente de él, te falta información adicional, para entenderlo. Más adelante, estudias educación emocional, ves los mapas de emociones que han preparado expertos en el tema, reflexionas sobre ese estado emocional, y un día llegas a relacionar aquel estado con una de las emociones y su descripción (por ejemplo: ágape, un tipo especial de afecto). Ahora conoces mejor la emoción: por vivencia y por relación con otras informaciones, tienes una información estructurada sobre la emoción.

Algunas precisiones:
  • El conocimiento es siempre información sobre la realidad, pues tener información de algo irreal no se puede considerar conocimiento, sino imaginación e irrealidad. 
  • Una creencia no es conocimiento, es solo una posibilidad de conocimiento, pues puede basarse en la irrealidad.  
  • Nuestro conocimiento es siempre parcial, pues nunca conocemos toda la realidad, sino sólo una parte, pero a menudo creemos que conocemos la totalidad, al menos de un tema, y discutimos con otros que tienen una visión distinta, creyendo que están equivocados. Dicho de otro modo: nuestra mente "se adhiere" con facilidad a verdades parciales, ignorando otras informaciones que no concuerdan con esas parcialidades. 

Llegados aquí, se plantea una pregunta: 
¿toda la realidad es susceptible de conocerse, o por el contrario, sólo se puede conocer parte de la realidad? 
Afinemos más la pregunta: 
dejando aparte las limitaciones humanas, ¿la realidad es potencialmente cognoscible? 
Por que quizás el ser humano, por sus limitaciones, no es capaz. al menos en nuestro presente estado de evolución, de conocer totalmente la realidad, pero eso no significa que sea imposible en general, sólo lo es para nosotros. ¿Podemos contestar a esta pregunta, desde nuestra limitación humana? Hemos relacionado conocimiento con información, luego podemos replantear la pregunta:
¿toda la realidad contiene o está relacionada con información, o por el contrario hay realidades que no contienen ninguna información? ¿Puede existir algo de lo cual no se pueda comunicar absolutamente ninguna información?
 Si se reflexiona sobre esta pregunta, probablemente parecerá una contradicción de términos, pues la misma existencia en sí de algo ya es información simple. Probemos a plantear una hipótesis y veamos a donde nos lleva, combinándola de forma rigurosa con otras informaciones que conocemos:


Hipótesis 1: cualquier aspecto parcial de la realidad total contiene información susceptible de ser conocida.

Nos falta una reflexión más antes de irnos a la Física Cuántica y sus misterios:  la mente.


¿Qué es la mente?

Es relativamente fácil definir la mente de forma indirecta: es lo que estoy utilizando para escribir este texto, y lo que el lector utiliza para entenderlo. Sabemos lo que la mente hace, para lo que sirve, pero definir la mente en sí no es fácil, y nos encontramos con varias definiciones. Una de ellas consiste en igualarla a su conjunto de funciones: mente es el conjunto de facultades intelectuales como la percepción, el razonamiento, el pensamiento, la imaginación, etc; haciendo un símil, es como definir una persona en relación a lo que hace o puede hacer, es una definición instrumental, práctica: ¿para que sirve? pues eso es lo que es. 
Ir más allá de esta concepción es difícil, pues usamos nuestra mente para definirse a si misma. Pero para enfrentarnos a los misterios cuánticos con alguna probabilidad de éxito en su comprensión, no tendremos bastante con la definición instrumental, necesitamos algo más amplio, que necesariamente se salga del ámbito de la psicología y de la neurociencia, así que volvamos al terreno filosófico, incluso, en este caso, místico.

La mente es potencialmente capaz de desarrollar todas las funciones cognitivas básicas mencionadas y otras de superior nivel: proyecta, diseña, controla, observa, crea ... Estoy en mi estudio, detrás de mi, una estantería atestada de libros, apuntes y algunos recuerdos, recorro con la mirada mi entorno: calculadora, el móvil, una impresora, una lámpara, el mueble, multitud de objetos todos diseñados y creados bajo la dirección de diversas mentes humanas, sigo mirando, las paredes, imagino los cables eléctricos por dentro de ellas, las tuberías, la corriente eléctrica suministrada por la gigantesca red de suministro, la señal inalámbrica, invisible pero muy real, que me llega desde el dispositivo enrutador hasta mi ordenador ... todo es un producto de la mente, que lo ha ideado, diseñado, fabricado, distribuido, vendido, instalado, usado. Miro por la ventana, la calle, el tráfico, los árboles, todo de nuevo producto de nuestra mente ... espera un momento, los árboles no lo son, la Naturaleza es previa a nuestra mente. Me invade la curiosa sensación de estar rodeado por cosas creadas o controladas por la mente, excepto todas las naturales: entonces, ¿la Naturaleza es no-creada, es no controlada? ¿es caótica, aleatoria? 

Evidentemente hay un orden y un control en la Naturaleza de una exactitud tan grande como la de cualquier proyecto de ingeniería avanzada: la vegetación se rige por unos códigos genéticos, por una programación, que sirve de base de control para las funciones vitales de las plantas, la materia inorgánica sigue las leyes de la física y de la química, hay unas leyes naturales precisas, bien definidas; esas leyes realizan la función de control que es una de nuestras facultades intelectuales, y lo hacen de forma constante (llevan miles de millones de años haciéndolo) y extraordinariamente precisa (una simple desviación de una parte en un millón en por ejemplo la ley de la gravedad tendría resultados catastróficos para nosotros). Es un tipo de control muy parecido al que realiza nuestra mente inconsciente sobre nuestras funciones vitales: las monitora continuamente, de forma dinámica, con el objetivo de mantener estables todas nuestras constantes, funciona de forma automática, y es poco susceptible de ser alterado conscientemente. 

Mente en sentido amplio
De hecho este control interno nuestro y el control de la Naturaleza por las leyes naturales son lo mismo: nuestro cuerpo es Naturaleza, y nuestro sistema nervioso también, todo se rige por las mismas leyes. Esto es extensible a nuestro cerebro, parte también de la Naturaleza, y por tanto a nuestras facultades mentales superiores. Así pues, la distinción entre "mente", aludiendo sólo a nuestras funciones mentales superiores, mente inconsciente, nuestra parte mental automática, y leyes de la Naturaleza, no es una distinción absoluta, sólo se distinguen en grado de conciencia y de libertad, no en esencia, pues la esencia es en todas la captación de información y su uso para el control y la creación de nueva información más compleja.

¿De dónde proceden las leyes de la Naturaleza? Es una pregunta que trasciende el ámbito de la ciencia. Están ahí, quizás como la información primordial, en la que se basa todo lo demás. O quizá no sea tan trascendente: la Física sueña con encontrar una única ley primordial de la que se deriven todas las demás leyes, una información inicial, de la que se derivaría todo el Cosmos. 

Resumiendo todas estas reflexiones sobre la mente, podemos enunciar una propuesta de definición amplia, que no se restringe a las capacidades de la mente consciente humana en su desarrollo actual (hace dos millones de años no eran las de ahora, y dentro de dos millones de años, ¿quién sabe?), sino que intenta definirla en global:
Hipótesis 2: La mente, en sentido amplio, es energía manifestada en el aspecto de generación, proceso y suministro de información; no hay información posible sin mente, y la mente se detiene si no hay información disponible.
Como anteriormente hemos relacionado información con realidad (hipótesis 1), ahora podemos relacionar realidad con mente:
Consecuencia 1: Todo aspecto de la realidad contiene información, generada, suministrada y controlada por la mente. Luego todo aspecto de la realidad es mental, es controlada por la mente.
En este punto es cuando hemos conectado, a través de un razonamiento intelectual, con la mística tradicional. Por ejemplo:
El universo es mental. El Todo es mental. Hermes Trismegisto. 

La mente es un continuo inmaterial cuya función es percibir y comprender objetos. Budismo Kadampa.

La Mente Universal contiene todo el conocimiento. Es el máximo potencial de todas las cosas. Para ella todo es posible. E. Holmes, fundador de la Ciencia de la Mente.

Llegados aquí estamos preparados para reflexionar sobre la realidad a escala cuántica. 


La realidad a escala cuántica: partículas entrelazadas y acción a distancia

Nos centramos ahora en uno de los aspectos de la realidad cuántica más bizarros: el de las partículas entrelazadas. El entrelazamiento cuántico se da cuando dos partículas cuánticas se comportan como un sistema que las comprende a las dos incluso aunque se las separe por grandes distancias, de forma que al modificar una de ellas inmediatamente queda modificada la otra, sin importar la distancia. Einstein, Podolsky y Rosen intentaron mostrar lo absurdo de esta afirmación (paradoja EPR) sin éxito, ya que los experimentos confirmaron que la naturaleza efectivamente se comportaba de esa forma. Uno de los más impresionantes ha sido descrito en este blog: Entrelazamiento cuántico entre diamantes. El problema que plantea este comportamiento instantáneo es: ¿cómo puede "enterarse" la partícula remota de que su compañera ha sido alterada? Pues la posible señal que pudiera enviar una partícula a la otra debería viajar a más velocidad que la luz. Además, se han probado experimentos denominados de "elección retardada" (como el experimento de Aspect) en los cuales la dos partículas han sido emitidas desde una fuente, y en pleno vuelo, el experimentador decide hacia dónde dirigirlas, de forma que la Naturaleza no puede saber de antemano que va a suceder, dependiendo de la decisión del experimentador, y así y todo, incluso realizando todas las combinaciones que se quiera, siempre se cumple lo mismo: lo que le pasa a una partícula afecta instantáneamente a la otra, o sea, es imposible que una de ellas "informe" a la otra mediante algún tipo de señal, pues toda señal queda limitada en su celeridad por la velocidad de la luz.

Esta "acción fantasmal a distancia" ha de aceptarse, porque la Naturaleza se comporta así, pero no podemos relacionar este conocimiento con el resto de conocimientos no cuánticos de la vida "real" cercana; una conjetura para relacionarla utiliza precisamente la información:

Hipótesis 3: la información del entrelazamiento entre partículas no viaja entre las partículas, simplemente ya está ahí, independientemente de la distancia que las separa, en el Universo entendido como un todo no separable.
De hecho hay teorías que muestran el Universo como compuesto de información, ver por ejemplo,  nuestro universo es solo información cuántica. No sólo el estado de las partículas que componen el Universo es información, sino todas las propiedades que las definen, como su masa, carga, espín, etc,  también lo son. El Universo estaría basado en último término en la información. Recordando nuestras hipótesis anteriores, vemos que cerramos el círculo, conectando todos los conceptos vistos, y contestando algunas preguntas pendientes:

  1. Los fenómenos cuánticos, especialmente el entrelazamiento entre partículas, muestran que la información del estado no es local sino universal, está "esparcida" por todo el Universo.
  2. Como la información necesita de la mente para ser generada, procesada, y transmitida, ha de haber una mente universal no local que genera y procesa toda la información del Universo, el cual es no es más que una manifestación de esa mente. 
  3. La realidad es el resultado del proceso de toda la información disponible en cada instante llevada a cabo por esa mente global, universal.
  4. Luego la realidad se crea instante a instante, debido a la acción mental global actuando sobre la información global, que genera nueva información. 
  5. Toda la realidad es, en principio, cognoscible, pues es información; nuestras mentes limitadas sólo pueden captar parte de esa información-realidad global, aunque vamos ampliando nuestro campo de conocimiento continuamente gracias a los avances científicos y tecnológicos.

Seguro que habrá lectores que opinen que estamos yendo demasiado lejos con nuestras afirmaciones, pero pueden consultar diversas fuentes y comparar lo que se ha dicho aquí, por ejemplo las de David Bohm, o las que modelan el Universo como un gigantesco holograma, y podrán comprobar que incluso son más atrevidas que la nuestra. Nuestra humilde opinión es que la Física del siglo XXI ha mostrado un conocimiento tan detallado del Universo material, con una precisión tan fantástica, que se ha traspasado la frontera de lo mental particular (nuestras mentes individuales) para adentrarse en esa zona de lo mental global que lo comprende todo. Y esa zona estaba reservada a la mística, ahora también la visita la ciencia.









 






sábado, 11 de febrero de 2012

Idea y concepto de Dios en la mente de la humanidad

En el blog La Vaca esférica se publicó hace un tiempo el post "Matemáticamente, Dios no existe" que produjo una larga cadena de comentarios, entre los cuales hay uno mío. La supuesta demostración, muy discutible, se basa en conjuntos y probabilidades, y como es natural produjo controversia. En este post trato el mismo tema pero desde un punto de vista muy distinto, a partir de las nociones de concepto e idea de Dios, y de su universalidad.

Conceptos e ideas
Un concepto es una construcción mental con un significado intelectual; forman la base del conocimiento. Así, cuando por ejemplo estudiamos ingeniería, estamos adquiriendo los conceptos adecuados para esa rama de la técnica. Agrupamos conceptos referentes a un campo de conocimiento, como la ingeniería, con el nombre de sistema conceptual.

Adquirimos los conceptos a través de la experiencia sensible y del estudio abstracto: conceptos prácticos o teóricos. Los objetos de nuestro entorno los conocemos a través de nuestro concepto de ellos, que construimos por experiencia directa. Los conceptos abstractos los adquirimos por el estudio y el razonamiento, o bien por abstracción directa de los objetos.

Ejemplos: el concepto de "mesa" está relacionado con todas las mesas que hemos observado, y contiene propiedades como el uso a que se la destina, las formas y dimensiones, etc.; si además somos profesionales del mueble, nuestro concepto será más rico e incluirá propiedades adicionales como la madera de la que se compone, barnices, etc.
El concepto del número 2 es totalmente abstracto, no tiene ninguna relación con objetos tangibles, es una propiedad universal de ciertos conjuntos de objetos.

Una idea es una construcción mental relacionada con un concepto, pero no necesariamente incluida en él. Puede incorporarse al concepto o sistema conceptual al que hace referencia,  enriqueciéndolo, o bien descartarse.

Ejemplos: Arquímedes, pensando sobre como solucionar un problema planteado por su rey, tuvo la idea que hoy se conoce como Principio de Arquímedes. Esta idea hoy en dia está incluida en el sistema conceptual de la estática de fluidos.

Así, las ideas no tienen suficiente estructura o no tenemos suficiente confianza en su certeza para ser consideradas nociones.


Dios como idea/noción y las religiones como sistemas conceptuales
¿Dios es una idea o un concepto? Siguiendo las definiciones dadas, si no tenemos la certeza de su existencia diremos que es una idea; para alguien que niega su existencia será una idea falsa, mientras que para los que tienen dudas razonables será una idea factible pero no probada. Por otra parte, para los creyentes que tienen total confianza en su existencia, será una noción conceptual que no necesita ser probada.

En cambio las religiones son claramente sistemas conceptuales ya que incluyen diversas nociones interrelacionadas, en las cuales siempre está incluida, por supuesto, un concepto de Dios, diferente según la religión. Debido a la fe de los creyentes, las religiones no contienen ideas, sólo conceptos dogmáticos que no necesitan ser probados.

Entonces, si nos desvinculamos de dogmas de fe,  la existéncia de Dios no está probada, así que en lo que sigue consideraremos a Dios como una idea.

Dios como idea, es con toda seguridad la idea más común de la historia de la humanidad, en el sentido de que ha existido desde la prehistoria hasta la actualidad, en todas las civilizaciones y culturas, en todas las razas y pueblos: aunque con notables diferencias en los detalles, la idea de un ser superior (o muchos seres, en el caso del politeísmo) ha sido una constante de la raza humana. La vemos en los más antiguos escritos cuneiformes, en el antiguo Egipto, en la China del siglo X, y en la actualidad. Y la encontramos en el pueblo inculto medieval, en la nobleza, y entre científicos contemporáneos.

Dios como experiencia mística
Dejemos por un momento el mundo de las ideas y volvamos a la experiencia objetiva. Como ya comente en el post Mística y ciencia  es muy notable que la descripción de un cierto estado místico en religiones como el zen, el sufismo, el taoísmo, el tantrismo, los místicos cristianos, etc, sean tan coincidentes. Hay una coincidencia entre personas de razas y religiones diferentes, separados entre sí por milenios y por continentes, sin ninguna relación entre sí ni conocimiento mutuo. En este estado místico se es uno con el ser supremo, y a la vez con todo lo existente:

Mi Yo es Dios, y no reconozco otro Yo que mi Dios mismo.
Santa Catalina de Genova


Mi naturaleza se armoniza con la de Buda. Ya no hay dualidad, sino unidad y armonía: Satori.
Yoka Daishi: El canto del inmediato Satori (Budismo Zen)

Para estos místicos, el ser supremo no es una idea, ni siquiera es un concepto, sino una experiencia sensible real; además, la experiencia tiene muchos puntos en común para todos ellos.

Entonces, ¿Dios existe?
Recapitulemos.

Primero,  la idea de Dios es universal y atemporal. Claro que no estamos diciendo que todos tengamos esa idea, solo decimos que, como idea, tiene una enorme difusión y persistencia en el tiempo, a pesar de lo que hemos progresado en los últimos 10.000 años. Obsérvese además que tener la idea de Dios no significa creer en su verdad: incluso un ateo tiene la idea de Dios, que considera falsa. Si no se tiene una idea en la mente, no se la puede juzgar, primero hemos de adquirirla para luego considerar su certeza. 

Segundo, el conocimiento directo del ser supremo que dicen que han tenido los místicos, también en diferentes épocas y lugares, es notablemente coincidente.

En mi opinión, estos dos puntos muestran claramente que algo efectivamente existe, ¿pero que es? ¿Qué hipótesis podemos enunciar que sean coherentes con lo expuesto? Aparte de simplemente enunciar que Dios existe, según creo sólo hay una explicación científica posible, que paso a exponer.

La idea/noción de Dios podría ser una característica de la mente humana, al menos en cierto estado de evolución; simplemente surge de modo natural la idea de un ser supremo. Incluso las experiéncias místicas, también podrían generarse en el cerebro siempre que se den ciertas condiciones, como por ejemplo tener el concepto de Dios en la mente y trabajarlo constantemente durante el tiempo suficiente. Podemos imaginar que, quizá dentro de 10.000 años, la evolución haya llevado a la humanidad a un punto en el cual ya no surja el concepto de ser supremo. Quizá es una caractística de nuestra especie, el Homo Sapiens (o quizá viene incluso de anteriores especies), y se extinguirá con la aparición de la siguiente especie.

Respecto a esta hipótesis, hace unos años visité un monasterio budista situado en el Pirineo de Aragón en el cual compré un libro, "Naturaleza de Buda. El Tao de la evolución", de Wes Nisker; en él se defiende una tesis parecida, pero referida a la espiritualidad en conjunto, no sólo a la idea de ser supremo. Además sostiene que la evolución nos llevará a más espiritualidad: en un futuro todos seremos místicos:

"Creo que en los años venideros se prestará gran atención en la información compartida entre los meditadores budistas y los biólogos, en particular los neurocientíficos".
Wes Nisker: Naturaleza de Buda.

Esta idea de espiritualidad inducida por la evolución explica científicamente la universalidad y persisténcia de la idea, pero me plantea una duda importante: ¿cuál es su utilidad? ¿O debemos pensar que es una característica puramente aleatoria? No domino en absoluto el tema de la evolución de las especies, su mecanismo, porque surgen las características, etc., así que no puedo seguir especulando. 

La pregunta queda abierta: ¿qué sentido tiene en la evolución de la humanidad introducir la noción de ser supremo y de espiritualidad en su mente? Porque de esto sí que podemos estar seguros: esa idea existe en la mente; puede estar más o menos activa, puede ser negada o afirmada, pero está en nuestras mentes.

Programas, mente y libre albedrío

La mente humana es un programa, o sea, sigue una colección de instrucciones aprendidas. Es algo que ya intuia hace muchos años, pero hoy mie...